Y DIGO YO… ROMPER UNA LANZA

10/02/2016

Romper una lanza

Por Joaquín Calatayud, colaborador del dpto. de prensa del Recreativo

Tras más de 10 años acompañando a mis hijos al fútbol, creo que se algo de esto.

Y no me refiero a saber de fútbol, que para eso están otros, me refiero a saber algo de la cultura.. o incultura que rodea a este deporte.

En mi opinión hay varias categorías de padres o madres, están los  que simplemente llevan a sus hijos a hacer deporte y les da igual si corren, saltan, nadan, etc porque lo que les interesa es que los niños practiquen algún deporte que les repercuta saludablemente, y además se diviertan,  salgan de casa, se socialicen con otros niños y de camino suelten los mandos de la Play.

Por otra parte están los padres o madres que  se limitan a ser chofers de sus hijos, los llevan y recogen como si fueran taxis sin preocuparse de nada mas en lo que respecta al fútbol.

También están los que aprovechando las actividades de los hijos  hacen vida social..

Hay de otro grupo de padres, madres, tíos, abuelos, etc que en mi opinión son los peores…los padres-entrenadores o managers o todo en uno, sí, esos que tienen el carnet de entrenador o deberían tenerlo, los que en cada partido, en cada entrenamiento critican a los jugadores, técnicos, árbitros y todo bicho viviente que se mueva por los aledaños del campo de fútbol, esos que presionan a sus propios hijos para que sean estrellas galácticas del fútbol, porque os garantizo que los hay, los que ven en sus hijos a futuros Cracks,  Messis y Cristianos..

Una vez un profesor me dijo que los niños no son Proyectos, no son futuros médicos o arquitectos, no, los niños son Niños, y así es como tiene que ser, deben ser felices siendo niños, con sus obligaciones y sus derechos, pero Niños.

La inmensa mayoría de ellos dejará el fútbol de competición en la adolescencia,  porque serán conscientes de que, o no les gusta, o se dan cuenta de que no van ser futbolistas como los que vemos en la tele, o simplemente se aburren de esto.

Otros seguirán jugando al fútbol porque de verdad es el deporte que les apasiona pero ya como un hobby y no como una obligación para ser estrellas.

Creo que el papel que desempeñamos los padres es importante en esto del fútbol pero muchas veces nos olvidamos de que es solo deporte y no un modo de vida. También los entrenadores y monitores desempeñan una gran labor ya que en muchas ocasiones los niños prestan más atención a lo que les dice su entrenador que lo que les diga su maestro o sus propios padres. Por ello opino que los entrenadores tienen que ser conscientes de la importancia que tienen en la educación de los niños, de inculcarles valores, como el respeto, el compañerismo,  la importancia de compaginar el deporte con los estudios, y en esto deberían también implicarse los clubes, con directrices para que los entrenadores valoren y premien la dedicación de sus jugadores por los estudios.

Me gustaría romper una lanza por todos aquellos que dedican su tiempo al fútbol base,  el fútbol de verdad, y no lo que vemos en la tele que no es más que una vorágine de negocios,  dinero, farándula, y espectáculo de masas para tenernos entretenidos.

El fútbol en las categorías de niños es puro, es deporte, es pasión por este juego, y así debería seguir siendo, y la inmensa mayoría de padres que recorremos los campos de fútbol de toda España lo disfrutamos con respeto y educación.

Por desgracia para el fútbol, existe una subcategoría de energúmenos que dan fama al resto, esos que se dedican a pasearse por los campos de fútbol a desahogar sus problemas, a descubrir sus bajezas y ensuciar todo lo que rodea a este mundillo, aquellos que insultan al chaval de 16 años que lleva un banderín en la banda, al árbitro,  al entrenador, a los jugadores, a los padres del equipo contrario o a quien se ponga por delante. Normamelmente este subgrupo de neardentales son los que más se escuchan en los terrenos de juego y pueden ser padres, entrenadores, directivos o las tres cosas a la vez.

Pero a pesar de esto, como decía antes, quiero romper una lanza por todos aquellos que están de una forma u otra vinculados al fútbol de niños, que lo hacen de forma altruista, padres, madres, técnicos, directivos, colaboradores,  etc. ya que sin ellos nuestros hijos no podrían disfrutar de su pasión. Por suerte este gran grupo de personas son los más numerosos, los que casi siempre hacen menos ruido, pasan desapercibidos e incluso ni se les ve.

Hay que decir que, sólo en la provincia de Cádiz cada fin de semana,  se disputan más de 400 partidos de fútbol de categorías benjamín, alevín, infantil, cadete y juvenil, pero sólo salen en las noticias cuando en un partido se produce un altercado entre padres o entrenadores que en la inmensa mayoría de casos quedan en episodios de enfrentamientos verbales. Es un tanto por ciento ínfimo de casos si contamos las miles de personas que participan o acuden como espectadores a los campos de fútbol de la provincia.

No es mi intención dar lecciones a nadie, dios me libre, solo remover un poco las conciencias. Gracias a todos los que hacen posible esto del… Fútbol.