Y DIGO YO… MADRE CON LOS TACOS PUESTOS (1)

03/03/2016

A MODO DE PRESENTACION

 

Por Eloisa Tey, miembro de la Junta Directiva del Recreativo Portuense.

 

He sido, y continúo siéndolo, una mujer inquieta y comprometida con la política, la literatura, el arte, temas sociales, la moda, etc. Pero lo que nunca me había interesado, ni verlo ni practicarlo, ha sido el deporte. Pues como vulgarmente se dice: “si no quieres chocolate, pues toma, dos tazas”

 

Mi compañero fue jugador de rugby, el mayor de mis hijos, Carlos, desde pequeño le gustó el fútbol y empezó a practicarlos a los cinco años. Empezó en el San Marcos y pasó por el SAFA San Luis, Racing Club Portuense, Recreativo Portuense, R. Madrid y hoy, a los 19 años está en el Sevilla FC. El pequeño, Álvaro, siguió los pasos de su hermano y ahora juega en los Alevines del Recreativo Portuense. Así que, sin quererlo, me vi implicada en el mundo del fútbol.

 

Hoy día el deporte tiene una potente fuerza mediática y ocupa páginas de periódicos, horas de televisión y está presente en los nuevos medios de comunicación. Pero siempre me llama la atención que abordan especialmente asuntos relacionados con resultados, clasificaciones, fichajes, competiciones y lo que es peor, con aspectos negativos del deporte como la violencia, las polémicas arbitrales, la corrupción, etc. Rara vez, o como noticia extraordinaria, ocupa espacio algo relacionado con valores positivos del deporte.

 

Por suerte, mis hijos han pasado por manos de entrenadores (aunque pienso que a los que manejan chavales de tan pequeñas edades deberían llamárseles de manera más adecuada, educadores) que además de enseñarles cuestiones propias relacionadas con la práctica del fútbol desde el punto de vista de técnica individual, técnica, tácticas, etc., le enseñaron también valores humanos que forman parte del deporte y que también son necesarios, no solo para que un grupo humano obtenga el triunfo, sino para formarlos como personas. Me refiero a valores como la solidaridad, el compañerismo, el espíritu de grupo, el esforzarse para conseguir un objetivo, el respeto por el contrario, la generosidad, el primar lo colectivo sobre lo individual, etc.

 

Estos aspectos, tan poco reconocidos y cultivados por los club, en general, donde priman los resultados en categorías pequeñas, me interesó porque aparte de la educación que mis hijos, y los chavales en general, reciben en el colegio, el deporte puede servir de refuerzo de estos aspectos que harán de ellos en un futuro mejores personas.

 

De ahí que este aspecto del deporte empezara a interesarme y en un mundo, aún hoy, desgraciadamente dominado por hombres, me animara a dar un paso adelante y me comprometiera de manera firme con el Recreativo Portuense y como madre y por el resto de los chavales de las categorías inferiores que componen nuestro club, decidí incorporarme a su Junta Directiva para que, además de que aprendan a jugar al fútbol, se inculquen estos valores y en el futuro sean buenos deportistas y buenos hombres y mujeres.

 

En próximas semanas iremos desgranando todo eso que defiendo y por lo que lucho: los valores que deben ir de la mano de todo futbolista y deportista en general.