Y DIGO YO… JUGAR EN LA SOMBRA

14/01/2016

Por Juan Carlos Camacho Bellido, entrenador del primer equipo del Recreativo Portuense.

Que bien sienta en el fútbol la ducha tras la victoria. Sentirse partícipe de esa alegría es algo inexplicable. Irse a casa con la certeza y la alegría de saberse del trabajo bien hecho. Saber que has puesto tu granito de arena con tus pases, goles, paradas, centros, despejes…

Pero… y él? Como se siente él? Ese que semana tras semana ve como otros se sienten quizás con más derecho que él para participar por tendencia clásica del fútbol, porque así se está convencido que se hace lo correcto.

Quisiera utilizar este artículo para dedicarle a él unas palabras. A ese que se cambia en su rincón del vestuario. En silencio en cada entreno y cada partido. Dejándose la vida esperando su momento pero cuyo papel es a veces más importante durante el partido que el del propio entrenador. En pocas palabras, ese tiene un nombre en el Recreativo Portuense: MANUEL DOMINGUEZ “ITO”.

Senior 15/16

Ito

ITO es ese chaval excéntrico, para muchos indomable, para otros difícil y para otros gran amigo de corazón enorme. Y lo que es incuestionable es que es una pieza fundamental para este equipo. Es encomiable como vive cada minuto, cada situación del partido desde el banco. Como alienta y estimula a sus compañeros para que den el máximo. Como vive cada decisión arbitral como si fuera la más importante. Como sabe manejar al vestuario para que todos y cada uno den su cien por cien. Para un entrenador ver eso en un partido es algo especial y tenerle en una plantilla no tiene precio. Al César lo que es del César.

Y en esta reacción que está viviendo el equipo en las últimas fechas, en muchos aspectos, es gracias a esa implicación de todos y que tiene como mayor reflejo a ITO.

Estoy seguro que la temporada le dará un papel mucho más visible y destacado para el espectador y más justo para él, que le permita ayudar al equipo desde el campo. Pero mientras tanto aguarda su momento siendo un ejemplo de implicación, saber estar y vivir unos colores desde la sombra, tanto para sus compañeros como para cualquier canterano e integrante del club.

Ese es el camino para alguien que pertenece a un club pequeñito como es el nuestro, saber sacrificarse cuando es necesario por el bien de su equipo, por el bien de sus compañeros y por el bien de su club. ITO lleva en el Recreativo desde la creación del mismo, hace 6 años y, pocos, muy pocos, sienten esto tanto como él lo siente. El ejemplo de sacrificio que nos da a diario demuestra quién es y su verdadero valor.

ITO es ese tipo de jugador que representan un verdadero patrimonio para sus clubes. Jugadores que están dispuestos a sacrificarse por el amor a unos colores y tanto cuando juegan como cuando no lo hacen dan el cien por cien siempre por la mejora de su equipo y siempre por el amor a sus colores.