Y DIGO YO… EQUILIBRIO DEL ESTUDIO Y LA PRACTICA DEPORTIVA EN LA EDUCACION

24/12/2015

Por Emilio Flor Jiménez, profesor de latín y director de instituto, ya retirado, y socio del Recreativo Portuense.

 

Recibidos ya los resultados positivos de la primera evaluación de los componentes de Balbo, grupo de teatro joven del que formo parte en el equipo de dirección, recuerdo que en todos los ensayos se empieza por preguntar por el rendimiento académico de cada uno y nos ofrecemos como ayuda en el caso de que alguno esté necesitado. Siempre les animamos a que trabajen en equipo y a que sean solidarios, ya que son conscientes de que su actividad creativa, sujeta a una elevada disciplina de horario de ensayos y de esfuerzo, no puede impedir el éxito en sus estudios. Avanzar de manera satisfactoria es condición indispensable para seguir en el grupo. Por consiguiente, el trabajo en equipo es importante y se aplica a través de ánimo continuo, propuesta colectiva de clases de apoyo, intercambio de libros y material, etc.

Y relaciono este recuerdo de mi actividad teatral cuando observo la elevada cantidad de alevines, infantiles, juveniles que practican fútbol-base como la actividad más importante de su ocio creativo y formativo, actividad deportiva a la que a lo largo de mi vida, al igual que todos mis hermanos,  he estado y sigo unido con vehemente pasión.

Ahora, llegado a la etapa de jubilación y apartado de la labor docente como profesor de Latín y director de un Instituto de Enseñanza Secundaria y Bachillerato, afirmo que siempre comuniqué palabras sinceras de ánimo a todo el alumnado a fin de que supieran compaginar sus estudios con la práctica deportiva o con actividades de índole cultural.

A pesar de la buena intención de los consejos, algunos alumnos, especialmente ilusionados por sus cualidades físicas y técnicas en destacar algún día en la práctica del fútbol como profesionales, dedicaron todos sus esfuerzos al triunfo en dicho deporte y se apartaron de las horas necesarias de estudio y de trabajo  para conseguir la titulación académica. Con tristeza observé que no se cumplieron sus sueños y sí, en cambio,  abandono de los estudios y estancamiento en su progresión futbolística, a pesar de sus buenas cualidades, pero las lesiones, la suerte, el enfrentamiento con el entrenador de turno, etc… Pasados los años, con alegría me los he encontrado felices y responsables retomando sus estudios en la Enseñanza de Adultos o en el mundo laboral y, al mismo tiempo, practicando fútbol en categorías intermedias o de aficionados llenos de felicidad.

Siempre al alumnado les puse como ejemplo mi experiencia como estudiante que practicaba fútbol, mi pasión,  en mi tiempo de ocio y esparcimiento. Os la resumo, a saber, estudié con beca y de suma importancia fue la adjudicación de una beca salario para mis estudios universitarios ya que  con el importe de ella dos hermanos pudimos estudiar tres cursos de especialidad en la Universidad de Sevilla. Como todos sabrán la renovación estaba sujeta a un rendimiento elevado de todas las notas. Además con los sabios consejos de mis padres, con la comprensión de directivos, entrenadores y compañeros del equipo, ya que no podía asistir a los entrenamientos con la regularidad necesaria, pude jugar y disfrutar con enorme alegría  en categoría juvenil y regional defendiendo al Racing Club Portuense B. Acabados mis estudios, me incorporé a la vida laboral como profesor en las Universidades de Sevilla y de Cádiz. Y ya, pudiendo entrenar con la regularidad exigida, jugué con el Balón de Cádiz en 3ª división hasta que una grave lesión con fractura y necesaria operación del acromio clavicular me apartó del fútbol en categoría superior, pero no de seguir disfrutándolo, todavía con 63 años,  con la compañía de mis amigos. No me importa ser el peor aunque en el tercer tiempo lucho por superar a los demás.

Perdón por el resumen de mi experiencia, pero quería hacer hincapié en que mis padres y yo teníamos muy claro que en el fútbol no encontraríamos la salida laboral de mi futuro y sí, en cambio, un valioso instrumento de apoyo para el éxito de los estudios. También os recuerdo que con la práctica del fútbol ya tenía resuelta mi parcela de tiempo libre.

Mis palabras tienen como objetivo crear conciencia de la importancia de alcanzar el equilibrio necesario en la práctica del deporte u otra actividad de ocio formativo con la práctica académica o, incluso, con la laboral si es el caso. No es difícil conseguirlo. Sí se complica si no renunciamos a otras actividades de ocio negativo para el estudiante o el futbolista, a saber, horas de sofá con mala programación de televisión, excesivo tiempo de juegos de ordenador o video consolas, salidas nocturnas a destiempo, consumo de tabaco, alcohol, otras sustancias perjudiciales para la salud, etc… Al fin y al cabo, da la sensación de que algunos jóvenes están más atentos a personas interesadas en programar actividades que los conviertan en esclavos de su cuerpo elevando la pobreza de espíritu. Creo que sólo alcanzan una falsa y superficial felicidad. ¡Qué difícil es luchar desde el punto de vista educativo con actividades que los inclinan al vientre y al sueño!

Por ello, padres, docentes, entrenadores y directivos, amigos, todos unidos siempre debemos animar a los jóvenes de edad infantil o juvenil  a que armonicen  estudio y  deporte, ya que alcanzarán  fuerza física, mental y del espíritu, en resumen, todo lo necesario para estar más capacitados en su desarrollo personal y colectivo y para superar dificultades y engaños en su futuro como adultos.

Conocemos la importancia del ejercicio físico para la salud mental y corporal, pero hay que ser conscientes de que dicho ejercicio no debe ser tan prioritario que imposibilite o suprima el avance en los estudios formativos y necesarios en la preparación para la Universidad o el mundo laboral. De ahí, el objetivo es alcanzar el equilibrio.

Ya en mi juventud jugadores prestigiosos del fútbol o de baloncesto  sirvieron de ejemplo por compaginar su apuesta profesional deportiva con el éxito de sus estudios superiores. Personas de mi edad recordarán a Pirri, Gárate, Lapetra, Córbalán, Del Corral y otros más recientes, Alfaro, Butragueño, Sanchís, Sergi Roberto, Iniesta.

Con especial respeto y afecto a los padres les digo que su labor de ayuda es importantísima en evitar el fracaso escolar por su excesivo celo sólo en la práctica deportiva. En el estudio debemos valorar alabar  el esfuerzo, además de mantener contacto con las tutorías. Deben recordar a sus hijos que, al igual que en la práctica deportiva, el esfuerzo, la constancia, la disciplina, la ayuda, la comprensión , la mejora de las técnicas del estudio, la atención a lo transmitido en el aula, el establecimiento de prioridades, la distribución ordenada del tiempo, los modelos positivos serán las pautas del trabajo.

Como final, espero con humildad que la lectura compartida de estas reflexiones ayude a que aficionados, jugadores, familiares y  amigos del  Recreativo Portuense transmitan ideas positivas de que el éxito viene si el trabajo es colectivo y constante. No sé si el lema de mi vida  os servirá; a mí, siempre y en todos los aspectos de mi desarrollo personal y colectivo: gutta cavat lapidem non vi sed saepe cadendo, ”  la gota parte la roca cayendo poco a poco y no con fuerza”. Y En las dificultades y problemas, recuerda: appare fortis et animosus in rebus adversis, “muéstrate fuerte y con buen animo en las adversidades”.

¡Felices Fiestas y un mejor año! Un fuerte abrazo para todos, con especial cariño para  los que aman y ayudan al Recreativo Club Portuense.