MORALEJA DE LA ILUSIÓN

28/02/2015

LA BRUJA ROMUALDA

Tras las últimas noticias extradeportivas me viene a la mente el recuerdo del cuento de la Bruja Romualda, de Peter Blond.

Este relato breve decía así:

“En el pueblo de Saint Marie los niños eran alegres y sus ojos brillaban de felicidad, transmitiendo sonrisa e ilusión. Estos niños jugaban un día tras otro, hasta que una bruja que vivía en un castillo en Sherrydan, el pueblo cercano, llamada Romualda, cubrió con su manto negro de tristeza las sonrisas de los pequeños.

La bruja Romualda no sonreía nunca, tenía mal genio, y se enojaba con todo aquel que osara jugar  y sonreir en su presencia.

Un día la malvada bruja cerró la puerta del patio donde los niños jugaban, les quitó los juguetes y aquella tarde en el patio del pueblo, los llantos de los pequeños resonaban con fuerza.

Tras los llantos, la mirada de los niños se volvió triste, se apagó cualquier atisbo de ilusión, de inocencia o de alegría.

Los adultos callaban por miedo a las represalias de la bruja Romualda, sólo unos pocos descorazonados se alegraban de que la bruja hubiese prohibido los juegos, sin saber estos que alegrándose por ello sólo demostraban que habían olvidado que la ilusión de los más pequeños son los que hacen el mundo grande.

Un día en el que el viento sopló con fuerza, la capa negra de Romualda y su careta  tras la que ocultaba su rostro salieron volando, dejándolo al descubierto. Cual fue la sorpresa que todos pudieron ver que la bruja Romualda era igual que ellos y no tenía ese poder que decía poseer.

Una vez que vieron la realidad, perdieron el miedo y volvieron los juegos y la alegría.  Como castigo por los días de miedo que sembró condenaron a la bruja a jugar con los niños, para que recuperase su sonrisa perdida.”

 Os refiero esta historia,  porque aunque parezca un cuento no le falta similitud con la realidad, todos los cuentos tienen una moraleja, una enseñanza y espero de corazón que de este saquemos las ganas de recuperar la sonrisa, la alegría y que nuestra mente de adultos no nos convierta en la bruja Romualda. Apoyemos a los más jóvenes a que jueguen, a que se ilusionen y a que aprendan valores haciéndolo.

Es el momento de disfrutar del presente del Recre, e intentar con toda la ilusión del mundo, ganar el futuro tan excepcional que se nos presenta.

Es momento de recibir noticias exclusivamente deportivas. Es hora de apoyar a estos jóvenes, que están dando un ejemplo de honestidad, honradez y compromiso. Están aportando su granito para que nuestro Puerto sea más grande y más digno.

Este domingo, a las 17:00, no faltes a la cita con el  equipo de tu ciudad.

Un abrazo a todos.

Viva El Puerto, viva El Recre!